domingo, 10 de julio de 2011

YOUSSEF EL ARABI.

Youssef El-Arabi es un centrocampista ofensivo que también puede jugar de segundo delantero. El joven tiene mucha movilidad, buenos fundamentos técnicos, regatea en un palmo de terreno y es muy dinámico. Mide 1,83 metros de altura y pesa 75 kilos. Al jugador le encanta situarse en la línea de tres cuartos para pedir el balón y poder tomar la decisión más adecuada en los últimos metros. Además participa en los movimientos defensivos del equipo, actuando del tal manera que siempre está ayudando a los compañeros. El-Arabi quiere dar la salvación a Caen antes de emprender una nueva aventura en un equipo con más espectativas.
Sus actuaciones ya han llamado la atención de equipos como el Sporting de Lisboa, el Everton o el Burdeos. Su gama técnica es impresionante: Ruletas, túneles, croquetas, … aunque todo esto ha provocado que viva en una nube ya que ha mejorado mucho en cuanto a madurez. Youssef El-Arabi quiere mantener los pies en el suelo para “aprender” y confirmarse “realizando una temporada completa” al máximo nivel. A nivel internacional, parece que el chico va a decidirse por defender los colores de Marruecos. Hay rumores que apuntan que Eric Gerets, técnico de los Leones del Atlas, podría convocarle pronto. “Si tuviera que ser llamado a un equipo nacional, tengo preferencia por Marruecos, allí están mis raíces “, ha llegado a comentar Al-Arabi a ‘l’Equipe’.



Maldini.
Desde el final del reinado establecido por el Olympique de Lyon con sus siete títulos consecutivos, la Ligue 1 se viene presentando como uno de los campeonatos más igualados e imprevisibles del panorama futbolístico europeo. Además de la incógnita de saber qué conjunto se alzara con el título, siempre hay un conjunto de los recién ascendidos que consigue sorprender a los aficionados y presenta jugadores debutantes en la máxima competición del fútbol galo que tienen la oportunidad de darse a conocer al gran público. Las dos primeras jornadas de la presente edición de Le Championnat depararon grandes sorpresas con las derrotas de varios favoritos al título como el Girondins, Olympique de Marsella y Olympique de Lyon. El verdugo de estos dos últimos conjuntos fue el Caen, que irrumpió con fuerza en su regreso a la primera división. Sin embargo, con el paso de los encuentros el club normando no ha podido mantener la buena racha de resultados. Cinco derrotas consecutivas y haber sumado solamente tres puntos de los últimos veintisiete en juego le han precipitado hasta los puestos de descenso. No obstante, los aficionados que se dan cita en el Stade Michel d’Ornano deben mantener la fe en las opciones de permanencia del equipo, ya que cuentan en sus filas con el máximo artillero del campeonato, Youssef El Arabi.
El Arabi es un centrocampista ofensivo que destaca por su acierto de cara al marco rival. Capaz de actuar también como segundo punta, una de sus mejores características es el dinamismo que posee, la movilidad que exhibe en cada partido, provocando el desconcierto en los defensores rivales y generando huecos de los que se aprovechan sus compañeros de vanguardia. Cae a las bandas con frecuencia y es inteligente a la hora de desmarcarse buscando la espalda de la zaga contraria. Potente en la arrancada, su zancada es poderosa y constituye una baza importante para zafarse de su marcador. Siempre voluntarioso, la pide tanto al pie como al espacio y no suele esconderse cuando el marcador es adverso, aunque en ocasiones aún muestra algunos síntomas de la apatía e indolencia que le caracterizaron en su adolescencia.
Fantásticamente dotado en el apartado técnico, conduce y dispara con ambas piernas, además de driblar con extremada facilidad merced a su amplia gama de destellos técnicos como túneles, roulettes, sombreros, caños, bicicletas… No obstante, puede mejorar en la lectura de juego, ya que en ocasiones se equivoca en la toma de decisiones e incluso busca el lucimiento personal y hace gala de individualismo, tal vez confiando en sus excelentes condiciones en el regate y la conducción del cuero. Sin embargo, lo que es indiscutible es su sangre fría delante del marco rival y su amplia variedad en la finalización de las jugadas.
Criado en el seno de una humilde familia de origen marroquí, en un suburbio de Caen, Youssef ingresó en las categorías inferiores del club de su ciudad, ejerciendo también con asiduidad y acierto la práctica del fútbol sala. Sus condiciones futbolísticas eran evidentes, pero también lo era la problemática del entorno que ponía en riesgo sus posibilidades de convertirse en futbolista profesional. Sus hermanos tuvieron problemas con la justicia y él tampoco poseía la disciplina correcta como para militar en la cantera de un equipo profesional. Por ello, fue expulsado y tuvo que buscar cobijo en las filas del modesto USON Mondeville.
Tres años después, fue repescado por el Caen para engrosar las filas del filial. Unos meses más tarde logró disputar sus primeros minutos en la Ligue 1 frente al Lyon, previo debut con la selección francesa sub-21 de fútbol sala. Esa misma temporada el conjunto normando consumó su descenso a la división de plata, aunque lo que en un principio suponía una mala noticia para el joven mediapunta, se tradujo en más oportunidades para entrar en el once inicial. Así, se consolidó en las alineaciones siendo fundamental en el regreso de su equipo a la Ligue 1, aportando once goles y ocho asistencias. Esta campaña, lejos de acusar el salto de categoría, ha mejorado sus registros y ya ha anotado diez goles, ganándose a pulso la convocatoria con la selección absoluta de Marruecos y la elección de mejor jugador de la competición en el mes de octubre. A sus veintitrés años, su techo todavía está lejos y ya ha recibido ofertas de equipos superiores, pero ha renovado hasta 2013 y solamente piensa en lograr la permanencia con el club que le brindó la oportunidad de cumplir el sueño de su infancia, convertirse en futbolista profesional.

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