martes, 13 de diciembre de 2011

Historia Del Sevilla FC Capitulo 10


Llega un período en que el conjunto sevillista se establece como un grande del fútbol español, lo que demuestra en el bien llamado torneo de la regularidad. Un segundo y un tercer puestos son signos indiscutibles de que el Sevilla había conformado un gran equipo, que daría grandes satisfacciones a sus seguidores.

En la temporada 1942-43, las pretensiones de la entidad sevillista eran fortalecer una plantilla que tuviese las máximas garantías de éxito y afrontar un campeonato que, por segunda vez en la historia, constaba de catorce participantes. Con estos fines el club hispalense realizó fichajes como los de Herrera y Campos, que con el tiempo serian muy rentables para el conjunto blanco.

Bajo las órdenes de Patricio O'Conneli, la plantilla que comenzó esta temporada era básicamente la de anteriores campañas, resintiéndose algo su delantera al no poder contar con Raimundo, que acusaba importantes problemas fisicos. De cualquier forma, el Sevilla realizó una espléndida temporada y estuvo a punto de conseguir el título de Liga. Tras comenzar el torneo con una goleada por seis tantos a cero sobre el Zaragoza, el conjunto hispalense mantuvo un gran nivel durante la primera vuelta, en la que sólo perdió en dos ocasiones, frente al Atlético de Bilbao y el Valencia. De esta forma alcanzó el ecuador de la Liga en tercera posición.

Los comienzos de la segunda vuelta fueron aún más prometedores tras el gran triunfo que cosechó el conjunto blanco en Sarriá, frente al Español de Barcelona, por un gol a dos. Pero, una inesperada derrota en Nervión ante el Oviedo por O5 acabó con las ilusiones de conseguir el campeonato.
Finalmente, alcanzaría el subcampeonato a tres puntos del Atlético de Bilbao, que consiguió este año el trofeo en propiedad, al ser este su quinto título.
El Sevilla terminó con treinta y tres puntos, por delante de históricos del   fútbol español como Barcelona, Valencia o Real Madrid. Cosechó quince victorias, tres empates y ocho derrotas, marcando 63 goles y encajando 47.
El 4 de enero de 1943, Sevilla y Betis se enfrentaron en un encuentro amistoso,
con el fin recaudar fondos para la cabalgata de los Reyes Magos que se iba a celebrar días más tarde en la capital andaluza. El resultado final favoreció al conjunto blanco por cuatro tantos a uno, lo que supuso una victoria más de los nervionenses frente a sus eternos rivales en esta temporada.

En esta época el Sevilla ficha a un jugador navarro que procedía del Club Deportivo Málaga y por el que se pagó una elevada cantidad, que dio pie a que se le conociera a partir de entonces como «El Niño de Oro». Juan Arza llegó a Sevilla con veinte años para convertirse en uno de los grandes jugadores de la historia del club. A pesar de no ocupar la posición de delantero centro fue un extraordinario goleador.

Al finalizar esta temporada, Ramón Sánchez Pizjuán abandonará temporalmente la presidencia del Sevilla con el fin de trabajar intensamente por la representatividad del balompié andaluz en la Federación Española. Su lugar lo ocupó el Marqués de Contadero, realizando una labor continuista que daría sus frutos años después.

En la temporada 1943-44, Mr. O'Conneli, tras una serie de pruebas al por entonces ariete amateur Araujo, decide que el jugador sea cedido al Jerez, ya que el entrenador británico seguía depositando su confianza en la veteranía de Campanal. A su baja hay que sumar la del excelente interior Torróntegui, que fue despedido en un encuentro homenaje al que se sumaron todos sus compañeros y la afición sevillista, que tantos goles suyos había coreado.

El torneo de la regularidad comienza con un sabor agridulce, ya que la temporada se inicia con grandes goleadas (7-2 al Sabadell, 3-5 al Real Madrid en Chamartíny 3-0 sobre el Atlético de Bilbao), pero se produce la desgraciada baja de Busto a causa de una lesión.
Después continúa con una marcha un tanto irregular en la que destacan dos derrotas frente al Valencia por ocho goles a cero en la capital levantina y 0-2 en Nervión. El equipo levantino se proclamaría campeón de Liga esta temporada.

El Sevilla ocupó un digno tercer puesto, tras el campeón y el Atlético Aviación, sumando un total de treinta y dos puntos, obtenidos mediante doce partidos ganados, ocho empatados y seis perdidos. Juan Arza fue el máximo artillero del equipo, al conseguir diecisiete de los sesenta tantos sevillistas. La alineación más frecuente durante el torneo fue la formada por Suárez; Joaquín, Villalonga; Alconero, Félix, Mateo; López, Pepillo, Campanal, Arza y Campos.
En la competición copera, tras superar al Jerez (3-0 y 1-1) y al Barcelona (3-2 y 0-3), cayó eliminado frente al Atlético Aviación en los cuartos de final, ya que a pesar de vencer por 3-2 en Nervión perdió en el Metropolitano por tres tantos a cero.

Este año, la Federación prueba un nuevo sistema para la Copa del Generalísimo; las eliminatorias se disputarían intercalándose con la competición liguera. Esta fórmula no tuvo mucho éxito, ya que el aficionado perdió el interés que hasta ahora había conservado por la competición copera, por lo que en años posteriores se volvió al viejo esquema de jugar el Campeonato de España a final de la temporada.

A pesar de contar con una gran plantilla, la Liga no comenzó nada bien para el conjunto blanco. Varias derrotas consecutivas produjeron la salida del equipo del entrenador británico Mr. O'Connell, que fue sustituido por Ramón Encinas. El Sevilla acabó clasificado en décima posición, con un total de 22 puntos en 26 encuentros. Nueve victorias, cuatro empates y trece derrotas fueron su bagaje final.

En la Copa del Generalísmo, el equipo nervionense cayó a manos del Valencia en cuartos de final. En el primer partido perdió en Mestalla por cinco goles a uno, mientras que en el encuentro de vuelta los sevillistas se impusieron tan sólo por dos tantos a cero. Anteriormente, el conjunto hispalense había dejado en la cuneta al Jerez y al Real Madrid.

Finalizaba la campaña con un sabor amargo, pero se gestaba un extraordinario conjunto que al año siguiente escribiría una de las más grandes páginas en la historia del Sevilla.

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